miércoles, 22 de junio de 2011

La Cueva de la Beiciecha

En la zona del Peneo de la Beiciecha, en la roca caliza, existen dos cuevas cuevas naturales en las que se pueden observar como resultado de los depósitos minerales continuos transportados por el agua que se filtra en la cueva, en especial los de bicarbonato cálcico que precipitan en carbonato cálcico y se deposita formando la estalagtitas y estalagmitas.

Hacia el año 1983 nos adentramos 4 chavales en ellas para poder observar estas maravillas de la naturaleza. La entrada de la cueva es de difícil acceso, pues hay que entrar reptando al ser muy estrecha, apenas entramos un par de metros, nos podemos poner de pies y andar unos 10 metros, hasta llegar a una zona donde hay que cruzar un charco y el suelo es de tierra, a partir de aquí la cueva se estrecha mucho y no nos atrevimos a pasar. Por las grietas existentes se puede ver cavidades llenas de estalagtitas y estalagmitas. De este día conservamos unas fotos donde podemos apreciar la altura de la cueva y la estrechez de su entrada.

Estalagtitas en el interior de la cueva


Techo de la cueva con estalagtitas

Charca en el interior y entrada de la cueva 
                       

Visita a la cueva año 1983





Venta de madera en 1859 - 1860 de los montes de Oballo y Vega del Tallo

Escritura de venta de madera en 1859 - 1860

A mediados del siglo XIX, fueron varias las sociedades que pretendieron comprar el arbolado del monte de Muniellos a sus propietarios los Condes de Toreno, finalmente en enero de 1855 se enajenó a Menvil Wilson, de Londres, la explotación de los árboles por un periodo de quince años prorrogables a veinte. El precio de la  transacción fue de cincuenta mil pesos fuertes, o sea, un millón de reales de vellón.

            Sin embargo el empresario ingles traspaso en 1858 los derechos de explotación con las mismas condiciones anteriormente establecidas al Crédito Mobiliario Barcelonés, (sociedad fundada en 1856 con capital catalán).

            La actividad del Crédito Mobiliario Barcelonés se amplio a varios montes colindantes a Muniellos, así en 1858 y 1859 adquirió los derechos de explotación de los montes de Cabreiro (propiedad de los vecinos de Oballo y Vega del Tallo), y los montes pertenecientes a los pueblos de Vega de Horreo, Monasterio del Couto, Combo Fuentes de las Montañas en el concejo de Cangas del narcea, así como los montes de Pradias y Seroiro en el concejo de Ibias.

            Según las escrituras de venta, podían derribar todos los árboles que tuviesen un diámetro en su parte baja de seis u ocho pulgas, es decir, de 14 a 19 centímetros, reservándose los vecinos las maderas de haya , abedul y avellano para la fabricación de madreñas, carros y cestas, así como leñas mueras de ciertas vallinas.

            El negocio de la Sociedad catalana debió de ser bastante rentable, a tenor de su expansión y duración. Así cuando en 1878 concluye el derecho de explotación del arbolado de Muniellos este es ampliado por el Crédito Barcelonés y el Conde Toreno hasta el año 1885.


En cuanto a la relación del Crédito Inmobiliario Barcelonés con los montes de Oballo y Vega del Tallo, el 3 de febrero de 1859 ante el Escribano Corominas se aprueba una escritura de venta otorgada el 6 de diciembre de 1858, de una parte el Crédito Mobiliario Barcelonés cuyo  apoderado es Isidro Pinilla y de la otra los vecinos de Vega del Tallo y  de Oballo por la que se vendían todas las maderas y leñas del monte llamado del Cabrerio que se deslinda principiando:


“ en la Peña del Connio siguiendo al Hórreo de Otiellos, Agua de la Carcabina, río abajo del Cabrero al Campo Porpeiz y de allí sube a la Vallina de las Palas al Pico de la Candana y por la cumbre de la sierra y aguas vertientes a dicho monte sigue al Llano del Sardón, Mesa de Porciles,  al Llanon Fuente de piedra Ronda y de allí al Llano  o Peña del Connio donde principio”.

Además los vecinos de Oballo vendieron todas las maderas y leñas que les puedan corresponder en la Vallina de Degollada quedando en su favor y de los de la Vega del Tallo las maderas de haya abedul y leñas muertas que haya en la Vallina del Castaño, ósea desde el sitio de la Peña del Palmeiro mirando a la Vega del Tallo y cortando al río y al pico de la Sierra.


Pueblo de Vega del Tallo visto desde la Peña de Manuel Rodríguez ( pista Mofaces )


El valor de la madera vendida en la citada escritura asciende a 17.000 reales  más 8 reales de pago de impuestos a la Hacienda Publica, pagados el 17 de febrero de 1859. El crédito Mobiliario Barcelonés por cada año que durase la explotación tenia que dar a los vendedores cuatro mil ochocientos reales. ( 240 reales a cada uno por año ). Los vecinos integrantes de la escritura son:


  1. Manuel Martínez (Casa Bartuelo),
  2. Gabriel Rodríguez, (Casa Gabriel) ,
  3. Joaquín Martines (Casa Lindiano) y
  4. José Collar (Casa Antonon)

            de la Vega del Tallo,

  1. Francisco Flor de Lis (Fordalís),
  2. Manuel Álvarez Rey (Casa el Rey),
  3. Alonso de Lago (Casa Trazas),
  4. Manuel Rodríguez, su mujer Maria de López Castrillón,,
  5. Francisco Collar, (Casa Moirazo) 
  6. Diego Menéndez (Casa Menéndez),
  7. Domingo Rodríguez, ( Posiblemente Casa Perico )
  8. Antonio Fernández Combo (Casa Combo),
  9. Francisco Alacano ( Este hombre vendió después en 1895 a Joaquín de Lago Rodríguez de Casa Chiquito),
  10. José Rodríguez Martínez (Casa Conde),
  11. Antonio Fernández de Baltasar,
  12. Antonio Gómez  (  Posiblemete Casa Botatal  )
  13. José Fernández ( Casa Carbacho)

                    de Oballo

En dicha escritura, los vecinos venden a los representantes del Crédito Mobiliario Barcelonés, todas las maderas tanto para construcción naval como para otros usos, incluso el de destinarlas a carbón, existentes en los puntos asignados en esta escritura de venta otorgada favor del Pinilla como tal apoderado dejando el Crédito a favor de los vecinos de estos dos lugares las maderas de haya y abedul y leñas muertas que haya y pueda haber en la Vallina del Castaño o sea desde el sitio de la Peña del Palmeiro mirando a la Vega del Tallo y cortando al río y al Pico de la Sierra por lo que los de Oballo venden y ceden lo que les corresponda en el termino llamado de Valmayor sin que puedan ellos mismo  ni los de la Vega del Tallo venden y ceder dichas maderas y leñas a terceras personas conteniéndose en la venta de maderas y de leñas que de todas las dimensiones les pueda corresponder en la Vallina Degollada


Fotografia del Monte Cabreiro visto desde el Connio

      Falla de la Rebochosa      El Cabanal        Braña de la Vega del Tallo       Peña del Palmeiro

Molinos de agua en Oballo y Vega del Tallo

Molinos de agua en Oballo y Vega del Tallo

El aumento de las cosechas de cereales favorecido por la introducción de nuevas plantas en el campo asturiano diéron paso a la necesidad de moler la gran cantidad y variedad de cereales cosechados en las tierras, con el menor coste posible y evitar el desplazamiento a largas distancias para su molienda. A tal fin se debieron de construir en Oballo los molinos de agua que existieron y de los cuales algunos llegaron a nuestros días.

Los molinos son artilugios que se usan para moler todo tipo de grano: maíz, escanda, trigo, etc.

El molino, el edificio, consta de dos pisos o plantas independientes entre sí:
           
·      La planta baja, llamada “infierno” o “cárcavo”, que alberga la rueda hidráulica y los elementos que la gobiernan.
·      La planta alta o “sala de moler”, donde están los elementos de molienda y los accesorios para ello. Este cuarto suele ser ciego o, como mucho, tener un ventanuco.


    Molino de casa  Chiquito


Para recoger el agua necesaria para la molienda, se practica una presa que desvía parte del caudal del río hasta que gane cierta altura, a veces acumulándola en un depósito. Se deja caer el agua por un tubo que se va haciendo cada vez más estrecho y sale con más velocidad. Sale por una pieza, el “cubu” que se puede abrir o cerrar a voluntad desde la planta de arriba, accionando la “llave” o “paradera” y mueve la rueda, que, a su vez, mueve la piedra de moler. El mecanismo de rotación está compuesto por tres elementos:

El “rodezno” o rueda de palas que gira al recibir el agua que sale del cubu
El eje o “árbol”, que gira solidario con el rodezno
La “marrana”, viga horizontal sobre la que descansa todo el conjunto y que se puede gobernar desde la sala de moler mediante la “tiraora” o “levadoira”, sirve para regular la separación entre las “muelas”, para conseguir una harina más fina o más gruesa.

El extremo inferior del árbol se apoya en la marrana sobre una piedra oval que hace de rodamiento: “el sapu”. La parte superior del árbol es metálica y lleva una cruceta que atraviesa la muela fija y se incrusta en la muela móvil, haciendo que gire solidariamente.

El mecanismo de trituración está formado por dos piedras cilíndricas de entre 90 y 130 cm. de diámetro. La inferior es fija y convexa y se llama “frayón”; la superior es móvil, gira con el movimiento que le transmite el árbol, es de forma cóncava y se llama “volandera”. Por su cara de contacto se le hacen unos surcos, que hay que repasar cuando se gastan.

La velocidad de rotación no es conveniente que sobrepase las 120 rpm (revoluciones o vueltas por minuto), ya que quemaría la harina.

El grano se deposita en un depósito llamado “monxeca”. Cuando se abre el paso del agua con la llave, comienza a girar todo el conjunto: rueda, árbol y volandera; sobre ésta hay un palo, “la tarabica”, que al dar vueltas vibra y hace que el grano vaya cayendo de la monxeca sobre un agujero practicado en el centro de la volandera. La harina que va saliendo cae en un recipiente, el “merendal”, “blandal” o “brendal”.

Los molinos podían ser del pueblo o de particulares. En el primer caso, en la época de la molienda, se establecía un turno o “vecería”. En el segundo caso se pagaba al dueño una parte de cada saco, “la maquila”, entre 500 y 600 g.

En Oballo, se consevan en buen estado tres molinos que son:

·      El molino de la Begueraibou  de casa Aumente,
·      El molino de la Beiciecha de casa Trazas y
·      El molino de Chiquito situado en el prado del Molin.

 Anteriormente existían otros molinos que se derrumbaron con el paso del tiempo, de los que no se conservan ningún vestigio como:

·      El molino de la Beiciecha de Botatal
·      El molino del Rebao (había un molino que llevaban a medias entre la casa del Conde y la Casa de Perico), y estaba situado en el prado del Rebao del Conde y del que existen restos de las paredes.



Molino de Casa Aumente “ Prado de la Regueraibou” (Oballo)


Molino de Casa Bartuelo de La Vega del Tallo

                                                     

El cortín de los lobos de Pena Ventana

El Cortin de los lobos

Se trata de una antigua construcción de piedra que es denominada por los lugareños como "el Cortín de los lobos", se encuentra en la parte alta del valle de Bustantigo en la línea de cumbres entre los montes de Oballo-Vega del Tallo y Larna, aunque posiblemente  fuese utilizado por los pueblos de la zona que tuviesen ganado en estos montes. Esta situado a unos 400 metros de la Laguna de Brigueda y del vértice geodésico de Pena Ventana.

Se desconoce la fecha en la que fue construido, pero lo cierto es que la zona de Pena Ventana siempre estuvo ligada a la abundancia de lobos que diezmaban las poblaciones de ganado vacuno, caballar, ovino y caprino existentes en los pueblos de los alrededores, por lo que se construyo esta edificación para darles captura y controlar así la población de lobos.

Se trata de una construcción rectangular de unos 160 metros de perímetro, con una superficie de 1500 m2 similar a un cortín de abejas, la diferencia es que éste es más grande y tenia las bardas hacia dentro para impedir que los lobos volviesen a salir una vez dentro.

Foto aerea del Cortin

En el centro de la construcción, tenia un montículo donde se ataba una cabra, o una oveja para engañar al lobo, que entraba fácilmente dentro del cortín, pues la pared de la parte de arriba, por fuera estaba casi a ras del terreno, pero por el interior era tan alta que el lobo no conseguía salir y se quedaba atrapado. La cabra, cabrito o cordero, era utilizado como señuelo y nunca llegaba a ser comido, porque el lobo al verse atrapado sólo se preocupaba de salir y se olvidaba de la idea principal, que era comer el animal.
                                                 Fotos del Cortin tomadas en octubre de 2011


 

En las siguientes imagenes se puede apreciar la amplitud de los muros que pasan holgadamente del metro de anchura en sus paredes, aun se conservan tramos con casi dos metros de altura.
El cortin de lobos, forma parte del patrimonio etnografico de la zona.











    

Horreos y Paneras de Oballo y Vega del Tallo


 Los hórreos y paneras de Oballo y Vega del Tallo


Hay quien afirma que la historia del hórreo comenzó con el Imperio romano (horreum). Sería una tecnología que éste dejó, y que perduró en algunas partes del norte de la Península Ibérica como un medio eficaz para mantener el grano a salvo de los roedores. Lo que es seguro es que uno de los nombres actuales de esta edificación proviene del latín. Sin embargo, la tecnología constructiva básicamente ya era conocida anteriormente por algunas comunidades celtas. Por lo tanto cabe también la posibilidad de que los hórreos del noroeste ibérico sean de origen prerromanico, hipótesis no descartable, aunque tampoco demostrable a falta de hallazgos arqueológicos.
Su principal función es la de guardar los alimentos generados y consumidos en la casería asturiana, al fin y al cabo durante siglos existió una economía de subsistencia donde los alimentos consumidos eran mayormente los producidos en la misma casería. Tres tipos de alimentos se almacenaron en él, en su interior y exterior se guardó la producción agrícola, escanda, centeno, manzanas, castañas y otros frutos, patatas, maíz, cebollas, fabes etc., el producto lácteo por excelencia, el queso, que da nombre a una de sus partes y los productos cárnicos derivados de la matanza anual que permiten su conservación, chorizos, morcillas, jamones y cecinas, llegando incluso en algun caso a realizar la salazón de las piezas de carne en ellos. En los corredores era frecuente ver colmenas o truebanos para la producción de miel.

En Asturias el uso del hórreo fue exclusivo de las clases más acomodadas, hasta el siglo XVI, donde comienzan a proliferar debido al aumento de la producción de la tierra.
La aparición de la panera es posterior a la del hórreo,  siendo su evolución de ligada al aumento de la producción agrícola en el siglo XVIII debido a la generalización del cultivo de plantas traídas de América como el maíz y la patata. Al adaptarse estas planta tan bien al clima atlántico aumentó la producción y con ello la necesidad de espacio para almacenarla bien dentro o colgando riestras en sus paredes o corredores, nacidos estos de la necesidad de caminar el alrededor de sus paredes.

Panera de Casa Carbacho
La diferencia fundamental entre hórreo y panera estriba en que el primero es de planta cuadrada y apoyos en sus cuatro esquinas, mientras la panera es de planta rectangular y además de estos cuatro apoyos lleva otros en sus lados más largos, en algunos casos supera en total la docena de pegollos. El tejado en el caso del hórreo se realiza con la unión en su punto central de los cuatro aguilones, en el caso de la panera se unen los aguilones dos a dos, llevando unas tijeras de estos a las paredes de la panera, la unión de los cuatro aguilones se realiza mediante una pequeña viga llamada cumbre o viga cumbrera.

 En Oballo y Vega del Tallo, cada casa tenia al menos un horreo, una panera, o ambos. El tamaño de la panera era indicativo de la capacidad pudiente de cada casa, ya que se construían en relación con la cantidad de productos a recolectar. Con el tiempo algunas casas derrumbaron estas construcciones o las transformaron perdiendo su valor etnográfico.

En el pueblo de Oballo, se conservan tres horreos y diez paneras, de las cuales dos tienen más de seis pegoyos distribuidas de la siguiente manera:

·      La panera de Casa Castellana, de 6 pegoyos
·      La panera de Casanueva, de 8 pegoyos, antigua panera de casa Fordalís (casa pudiente en el siglo XVIII y XIX).
·      El horreo de Trazas
·      La panera de Aumente de 6 pegoyos
·      La panera de Moirazo de 6 pegoyos
·      La panera de Perico de 6 pegoyos
·      La panera Carbacho de 6 pegoyos, anteriormente esta situada en el corral
·      La panera Barrial de 6 pegoyos
·      El hórreo del Barrial, hoy día de casa Caniecho
·      La panera Colas de 8 pegoyos,
·      La panera del Conde de 6 pegoyos
·      La panera Chiquito de 6 pegoyos
·      El hórreo de Botatal, anteriormente tenían también una panera en el corral.

De todas ellas desde mi punto de vista las mejor conservadas, sin  modificaciones sunstanciales  en cuanto a su origen son:
·      El hórreo de Botatal y
·      La panera de Barrial

 En cuanto al pueblo de Vega del Tallo, se conservan cuatro horreos y dos paneras:
·      El hórreo de Antonon
·      La panera de Lindiano, de 6 pegoyos
·      Tres hórreos de Casa Bartuelo y
·      La panera de Celestino, de 6 pegoyos

Todas ellas en buen estado de conservación, manteniendo la tipologia inicial


 Horreo de Casa Bartuelo en Vega del Tallo

Panera de Casa Lindiano de la Vega del Tallo

domingo, 19 de junio de 2011

Ruta La Braña-Oballo por la Barraca-Mufaces 2010



 Durante el invierno de 2010 se realizo esta ruta a traves del monte Cabreiro entre la Braña  y Oballo, visitando zonas donde años algunos de los senderista cuidaban el ganado en la braña de la Barraca o la de Mufaces donde aún persisten restos de la antiguas cabañas ganaderas. En las fotos aparece la cabaña que la casa de Caniecho tenía zona de la Barraca. Es una pena que esta construcciones que forman parte del patrimonio etnográfico de la zona, ¡¡¡ de nuestro patrimonio etnográfico !!!  terminen desapareciendo y con ellas parte de la historia de nuestro pueblo







































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